FILADELFIA -- Entre tantas figuras rutilantes que tienen los Filis de Filadelfia, Pedro Feliz emergió como el hombre que conectó el imparable que significó la carrera más importante de la temporada.

El tercera base dominicano, a quien los Filis contrataron como agente libre al inicio de la campaña, bateó en el séptimo episodio un sencillo que remolcó desde tercera base al corredor emergente Eric Bruntlett con la carrera que fue el fiel de la balanza en la victoria por 4-3 sobre los Rays de Tampa Bay para alzarse con el campeonato de la Serie Mundial.

"Todo lo que tenía en la cabeza era traer esa carrera", relató Feliz mientras era rociado con champaña en el clubhouse de los Filis. La clave fue que estaba relajado. "Sólo traté de hacer el contacto, sin hacer nada extraño".

Pero fue una situación que por poco no se materializa. El manager Charlie Manuel reconoció que por su mente se le cruzó la idea de sustituirlo al enfrentar al relevista Chad Bradford, un derecho.

"Pero al mismo tiempo sabía que es un buen bateador de bola baja y el que estaba en la lomita es un pitcher de sinkers, y sentía que él podía hacer contacto. No se poncha mucho. Pone la bola en juego y eso era lo que necesitábamos", explicó Manuel.

Feliz llegó a los Filis recién esta temporada, como una de las dos adquisiciones clave hechas por el club y que el miércoles fueron fundamentales en la conquista de apenas su segunda corona en 126 años de historia. El otro fue el cerrador Brad Lidge, quien se anotó su rescate número 48 en igual número de oportunidades.

"Llegué al sitio adecuado en el momento perfecto", comentó Feliz, quien aceptó firmar con los Filis tras ocho campañas con los Gigantes de San Francisco.

Feliz bateó para .249, con 14 jonrones y 58 impulsadas, en su primera campaña en Filadelfia.

En la Serie Mundial conectó seis hits, todos sencillos en 18 turnos, para redondear un promedio de .333.

El subgerente de los Filis, Rubén Amaro hijo, sacó pecho ante la clara evidencia de que dieron en el blanco al fichar a Feliz.

Ryan Howard, Jimmy Rollins, Chase Utley y Cole Hamels son los cuatro grandes del equipo, pero el éxito de un equipo depende de otros jugadores quizás con un perfil más discreto.

Tal fue el caso de Feliz, quien en San Francisco estuvo a la sombra de Barry Bonds.

"Siempre es importante buscar las piezas que nos ayuden a ganar y complementar a las estrellas", dijo Amaro. "En el caso de Feliz, lo que muchos no se dan cuenta es que conectó muchos jonrones y batazos que fueron para empatar o ganar juegos. Y también es una buena persona y un excelente deportista".

Feliz no ocultó sentirse abrumado por disfrutar su primer campeonato.

"Es una emoción bastante grande, algo para no olvidar nunca después de esperar tanto tiempo", indicó.