(AP)

La temporada regular de Grandes Ligas ha llegado a su última semana, cuando se decidirán los últimos puestos de los playoffs de manera dramática.

¿Por dónde empezamos?

Reina la confusión todavía. Aunque ya tienen puestos por lo menos como comodines los Rangers, Orioles y Yankees, no hay ni un solo campeón de su división en la Liga Americana después de 159 juegos.

Los Angelinos, Rays y Medias Blancas están en la cuerda floja, pero de alguna forma salieron del fin de semana con vida.

En el Oeste, los Atléticos siguen encendidos y vienen de barrer a los Marineros. Están a dos juegos de Texas en el Oeste de la Americana y ahora tendrán la oportunidad de derrocar en casa a los Rangers con una serie de tres partidos. Entonces, los números indican que sólo una barrida le dará el título divisional a la tropa de Bob Melvin.

"Simplemente trataremos de ganar (el lunes)", dijo Melvin luego de la barrida de su equipo propinada a Seattle. "Creo que eso es lo que nos conviene, en vez de estar pensando en todas las variables."

En cuanto a los Angelinos y los Rays, no pueden darse el lujo de perder.

"Aún tenemos la oportunidad de llegar", dijo el as de Tampa Bay, David Price. "Entonces, necesitamos un poco de ayuda de Texas."

En el Este, los Yankees y los Orioles-con comodines asegurados-luchan por el título del Este llegando al lunes con récords idénticos de 92-67.

Los Orioles terminan su temporada en Tampa Bay y los Yankees reciben a los Medias Rojas. Si están empatados luego de 162 juegos, el desempate sería el jueves en Baltimore.

"Creo que todo el mundo sabe que vamos por el título del Este", dijo el relevista de los Orioles, Darren O'Day. "Confiamos en ganar estos últimos tres partidos, para no tener que depender de nadie más."

De su parte, el capitán de los Yankees, Derek Jeter, expresó lo mismo en torno a su equipo.

"Estamos en los playoffs, pero lo que uno celebra es ganar la división", dijo el torpedero. "Eso es lo que uno trata de hacer. Nuestra meta llegando a la temporada no es ganar un comodín, sino ganar una división y todavía no lo hacemos."

En la División Central, los Tigres tampoco lo han hecho, pero están bien cerca.

Una victoria de Detroit en Kansas City o una derrota de los Medias Blancas en Cleveland le daría el título a los pupilos de Jim Leyland, que trata de llegar a la postemporada en años consecutivos por primera vez desde 1934-35.

"Tenemos que esperar", dijo el cerrador dominicano de los felinos, José Valverde. "Aún no se acaba esto. Ya queremos ganar, pero nunca se sabe. El béisbol es una locura."

En la Nacional, los Dodgers enfrentan una situación similar a la de los Medias Blancas.

Los Angeles tendrá que ganar al menos dos de tres ante los Gigantes y esperar que los Cardenales pierdan dos de tres para ganar el segundo comodín. Atlanta ya amarró el primero.

Los Bravos aún pretenden alcanzar a los Nacionales en el Este de la Liga Nacional, pero están a tres juegos. Atlanta termina la temporada en Pittsburgh y Washington ha regresado a casa para medirse a los Filis.

"Estaremos bien", dijo el manager de los Nacionales, Davey Johnson. "Me gusta celebrar (un título divisional) ante la fanaticada local. Eso es bueno."