Jon Lester, Clay Buchholz y Ryan Dempster.

CLEVELAND - En el 2007, la última temporada en Grandes Ligas de Curt Schilling, el entonces veterano quería "dirección" del nuevo coach de pitcheo de los Medias Rojas, John Farrell.

Farrell recuerda eso muy bien.

"Creo que nosotros, como personas, queremos dirección", dijo Farrell. ""Nuestros jugadores queremos esa dirección y cuando sienten que hay buen motivo por algo que decimos, se ganan confianza a base de eso."

El club del actual manager de Boston se ve bien confiado hoy en día. Los Medias Rojas llegaron al jueves con marca de 10-4 y en el primer lugar del Este de la Liga Americana.

Claro, estamos apenas empezando la temporada y podría pasar cualquier cosa, pero la mística del equipo que se perdió en septiembre del 2011 parece haber regresado.

Eso coincidió con el retorno a Boston de Farrell, quien pasó dos años como dirigente de los Azulejos antes de tomar las riendas de los Medias Rojas. Además de Farrell, arribó al Fenway Park un nuevo coach de pitcheo, el puertorriqueño Juan Nieves.

Con razón la gente ha hablado de una mejoría en el ambiente del clubhouse de Boston-de hecho, 22 de los integrantes del equipo cenaron juntos aquí el lunes-pero la diferencia fundamental entre los Medias Rojas del 2012 y la edición del 2013 es el 1-2 de la rotación abridora, donde Jon Lester y Clay Buchholz han vuelto a lanzar como ases.

"El tener aquí a John y a Juan nos ha ayudado a enfocarnos en las cosas pequeñas", dijo Lester. "Suena sencillo y fácil, pero se trata de atacar la zona de strike, mantener la bola bajita y atacar a los bateadores. Suena como algo que aprendiste en las Pequeñas Ligas, pero con la monotonía a veces lo abandonas. Juan, John y los demás coaches han simplificado nuestra mentalidad y nuestros planes de juego. Ahora nos toca ejecutar eso."

Lo están ejecutando muy bien. El año pasado, Lester y Buchholz se combinaron para récord de 20-22 y efectividad de 4.70. Este año el dúo tiene 5-0 con 0.88. Aunque estamos hablando de sólo tres aperturas, Buchholz ha reducido su WHIP (boletos más hits por cada inning lanzado) de 1.326 a 0.995, a la vez que ha aumentado proporción de ponches por cada nueve entradas de 6.1 a 9.4.

El derecho afirma que simplemente está siguiéndole "el coro" a Lester, quien llegó a su apertura del jueves con WHIP de 0.947 y 8.5 ponches por cada nueve innings.

"Se ve como el mismo muchachos, el mismo Jon Lester que he visto desde hace seis años", dijo Buchholz. "Pero parece que está saliendo a hacer las cosas con un claro propósito. Está bien enfocado ahora mismo."

Era fácil hacer chistes acerca del tema de la cerveza y el pollo frito en el clubhouse de Boston al final del 2011, y más fácil todavía burlarse del caos del 2012 con el manager Bobby Valentine. Pero la realidad es que los Medias Rojas se perdieron cuando su pitcheo abridor empezó a decaer. Y el resurgir de Lester y Buchholz los ha devuelto al sendero positivo.

"Han vuelto a ser quienes son", dijo Farrell. "No es cuestión de haber agregado un pitcheo y de haber aumentado la velocidad en sus rectas. Han sido muy buenos lanzadores siempre, pero ahora han vuelto a los números normales de sus carreras. No es magia."

Tampoco hay garantías de que el buen comienzo de Boston vaya a mantenerse en el difícil Este de la Americana.

Pero diferente al 2011 y el 2012, esta edición de los Medias Rojas podría salir bien del mes de abril, en vez de tener que recuperarse de un difícil inicio de la temporada.

"Definitivamente, es mejor no tener el camino cuesta arriba", dijo el gerente general asistente de Boston, Mike Hazen. "No es que ya puedas relajarte, pero es importante tener un buen comienzo. En el último par de años no fue así. Y cuando eso sucede, le pesa al equipo a nivel mental."

Lester y Buchholz tampoco sienten el peso de la responsabilidad de encabezar la rotación, porque confían en los demás abridores. Ryan Dempster ha hecho una sólida transición a su nuevo equipo, mientras que el venezolano Félix Doubront probablemente tenga el mejor material crudo de todos. Y a pesar de la lesión de John Lackey, Farrell y su cuerpo de coaches no dejan que sus jugadores salgan al terreno sin un plan de ataque bastante fundamentado. Es algo que ha rendido dividendos, ya que ningún abridor de Boston ha permitido más de tres carreras en los primeros 14 juegos de la temporada, la racha más larga del equipo para empezar una campaña.

"Todas las piezas del rompecabezas están aquí", dijo Buchholz.

El gerente general Ben Cherington y Hazen tomaron unos pasos interesantes para construir este roster, poniendo un énfasis especial a personalidad y pasión al adquirir a Shane Victorino, Mike Napoli, David Ross y Jonny Gomes. Y efectivamente, los Medias Rojas han sido productivos al bate, aun sin el lesionado David Ortiz.

Para los Medias Rojas, lo más alentador ha sido el restablecer de una rotación respetada. Farrell y su staff tienen a todos en el camino indicado.