Alex Rodríguez. (David Goldman/AP)

NUEVA YORK -- De Ryan Braun se pueden aprender muchas lecciones. Una de ellas es no jugársela como lo hizo Aaron Rodgers con el toletero de los Cerveceros de Milwaukee, la primera cabeza en rodar en la trama de dopaje de la clínica Biogenesis.

En febrero de 2012, Rodgers --el estelar quarterback de los Packers de Green Bay-- defendió a capa y espada a su amigo Braun en Twitter tras un positivo por elevados niveles de testosterona. Rodgers estaba tan seguro de la inocencia de Braun que le respondió a un fanático que le apostaba todo el salario de una temporada.

No se ha escuchado nada de Rodgers desde que el lunes trascendió que Braun llegó a un acuerdo con Grandes Ligas para aceptar una suspensión por el resto de la temporada sin recibir paga.

Ojalá que una de las consecuencias que deje la suspensión de Braun es que se ponga fin al espectáculo de declaraciones santurronas y cínicas ante la faz pública. Hay límites para todo, incluso para mentiras tan descaradas como cuando Braun aseveró hace 17 meses que "apostaría mi vida" a que no se ha dopado

Y ¿ahora qué? ¿Quién será el siguiente en caer? ¿Se verán afectados equipos por la postemporada? ¿Se ha producido un verdadero cambio en las actitudes de los propios peloteros hacia colegas tramposos?

Alex Rodríguez es el otro pez gordo en la investigación, y la decisión de Braun de aceptar ser sancionado 65 juegos y perder un poco más de 3 millones de dólares en salarios --sin ponerse a pelear con Grandes Ligas-- es la peor noticia que pudo haber recibido el antesalista de los Yanquis de Nueva York.

Era bien sabido que cualquier estrategia a la hora de los recursos de apelación buscaría minar la credibilidad de Anthony Bosch, el individuo que administraba Biogenesis y que aceptó cooperar con los investigadores de Grandes Ligas, entre los cuales se encuentra un ex director del Servicio Secreto de Estados Unidos.

Braun esencialmente vio las pruebas recabadas, consideró que no tenía escapatoria y buscó un acuerdo que le permita volver a la actividad la próxima temporada.

A-Rod podría enfilarse por la misma avenida, pero se habla que el caso en su contra derivaría en un castigo más severo.

Lo hecho por Braun avala que lo aportado por Bosch como evidencia es genuino, lo que hará más intrincado el trabajo de los abogados de Rodríguez al tratar de desacreditarlo si llevan el caso ante un juez de arbitraje.

De momento, Rodríguez está otra vez en la lista de lesionados, después de sufrir el fin de semana un tirón del cuádriceps izquierdo durante la rehabilitación en las menores que cumplía tras someterse a una operación en la cadera en enero. Es quien perdería más dinero, ya que devenga el salario más elevado en Grandes Ligas, al cobrar 28 millones esta campaña.

Mientras el morbo impera ante la espera de que se dilucide la suerte de más de una docena de peloteros que han sido vinculados a Biogenesis, el caso genera diversas discusiones.

-- El vuelco radical de los jugadores al referirse a sus colegas que han sido pillados. En el pasado, en el momento más rampante de la era de los esteroides a fines de la década de los 90, lo habitual era solidarizarse con sus compañeros o taparse la boca. Había uno que otro murmullo, pero pocos se atrevían a fustigar abiertamente las conductas de los demás. El sindicato de peloteros ahora plantea que no va a poner las manos en el fuego por un agremiado con un caso irrefutable en su contra.

¿Cuánto han cambiados las cosas? Fíjense en estas reacciones.

"Verlo hablar ahora me repugna", dijo Skip Schumaker, de los Dodgers de Los Angeles. "Tengo una camiseta autografiada de Braun en mi sala y la voy a quitar. ...No quiero que mi hijo me compare con Braun".

"Braun está feo pa'la foto!", escribió Carlos Beltrán, de los Cardenales de San Luis.

-- ¿Qué pasará con otros jugadores involucrados que militan en equipos que están luchando por clasificarse a la postemporada?

Los Cerveceros de Braun no iban a ninguna parte (41-56 y últimos en su división). Pero los Nelson Cruz (Rangers), Bartolo Colón (Atléticos) y Jhonny Peralta (Tigres) juegan con clubes que aspiran ir a los playofs. De repente, en los próximos días, Cruz y Peralta decidirían pactar con las mayores para cumplir de inmediato sus sanciones y quedar elegibles para la postemporada.

Sus equipos necesitan saberlo pronto para encontrar reemplazos temporales. Colón dio positivo el año pasado y no se sabe cómo Grandes Ligas manejará su caso particular, si será sancionado dos veces por lo mismo.

Si un jugador decide apelar, los casos podrían tardarse en dilucidar en la apelación. Y el sindicato no quiere que las suspensiones se hagan públicas hasta que se completen los recursos.

-- ¿Le quitarán a Braun el premio al Jugador Más Valioso que ganó en 2011?

Se reclama que le quiten el laurel y se lo den a Matt Kemp, segundo en la votación de la Liga Nacional ese año. Esto no ocurrirá. La Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica simplemente carece de una reglamentación para manejar situaciones como esta. "La decisión ya fue tomada. Él fue el ganador", dijo Jack O'Connell, el secretario de la asociación.