Dilson Herrera.

Dilson Herrera, uno de dos jugadores que recibieron los Mets a cambio de Marlon Byrd y John Buck, es un prospecto bastante interesante.

El colombiano de 19 años de edad tiene madera para convertirse en un intermedista veloz que batee para promedio y poder. A Herrera, quien pasó a los Mets junto al pitcher de liga menor Víctor Black, se le considera el noveno prospecto más prometedor en la finca de Nueva York, según MLB.com.

En el 2010, los Piratas firmaron a Herrera como agente libre internacional y en tres años, el oriundo de Cartagena ha avanzado a pasos agigantados. Aunque ha fungido mayormente como antesalista y campocorto en su carrera, al ver a Herrera jugar, el lugar más apropiado para él parece ser la segunda base.

A los 17 años, Herrera comenzó su carrera profesional en la Liga de Verano de Venezuela y arrancó de manera espectacular. Bateó para .308 esa temporada en 260 veces al plato. Sonó 66 hits, incluyendo dos jonrones, cinco triples y 19 dobles. Empujó 27 carreras, se robó 16 bases y se ponchó apenas 40 veces.

En el 2012, Herrera volvió a demostrar la calidad de su ofensiva al encabezar la Liga de Novatos de la Costa del Golfo en extrabases y carreras anotadas.

Herrera pasó la mayor parte de la temporada del 2013 en Clase A West Virginia en la Liga del Atlántico Sur, donde bateó para .265. En 479 veces al plato, sonó 11 cuadrangulares y remolcó 27 carreras. También sumó 11 estafadas. En sus primeros siete compromisos por Clase A Savannah en el sistema de los Mets, conectó seis hits y se robó tres bases en 19 turnos al bate. Produjo cuatro carreras y anotó otras seis.

Aunque Herrera era un bateador ambidiestro al momento de firmar, ahora concentra en batear exclusivamente a la derecha. En lugar de defender la tercera base, está enfocado en defender la intermedia.

Herrera integró el Equipo del Mundo para el Juego de las Futuras Estrellas en el Citi Field este año, en el cual se fue de 1-0.

Al bate, las manos de Herrera son tan rápidas como sus pies y también demuestra bastante velocidad a la defensa. El colombiano es lo suficientemente veloz como para llegar a representar una amenaza en las bases.

Pero es el potencial de Herrera para batear con poder a los canales y en algún momento convertirse en cañonero lo que lo hace valioso como prospecto. Defensivamente, a Herrera se le proyecta como un intermedista con alcance y agilidad a la hora de dar el primero paso. En lugar de tener que hacer tiros fuertes y rápidos desde el campo corto, la fortaleza de su brazo lo hace mejor candidato para la segunda base. Herrera sería un intermedista del promedio, capaz de hacer las jugadas de rutina.

La llegada de Black y Herrera ha reforzado el sistema de liga menor de los Mets. Este cambio con los Piratas puede rendirle dividendos a Nueva York con el diestro Black en el bullpen y Herrera en la parte alta de la alineación con poder y velocidad.