Texas quiere evitar otra caída como la de septiembre del 2012.

Los Atléticos y los Rangers están separados por 3.5 juegos en el Oeste de la Liga Americana. Entonces, ¿por qué se percibe que están tan lejos uno del otro?

Tal vez sea porque se trata de dos equipos que van en direcciones contrarias de cara a su serie del fin semana en Arlington. O tal vez sea porque a Texas se le acaba el tiempo.

"Estamos bien", dijo el días pasados el segunda base de los Rangers, Ian Kinsler.

Para ser más preciso, el comentario de Kinsler fue justo después de que el equipo de Texas fuera barrido en casa por los Piratas.

Si los Rangers están bien de verdad, no quisiera verlos cuando les fuera mal. Quizás Kinsler vea lo que quisiera que fuera si equipo, en vez de lo que es de verdad.

Muchos de nosotros hemos hecho lo mismo. Hay que recordar que ningún club de la Americana ha sido mejor que Texas en los últimos cuatro años. Después de tres clasificaciones consecutivas de los Rangers, era fácil pronosticar una cuarta participación seguida en los playoffs de parte de la tropa de Ron Washington. Los texanos contaban con un cuerpo monticular profundo y parecía tener suficiente ofensiva, a pesar de la partida de Josh Hamilton, Mike Napoli y Michael Young.

Durante varios trechos de la temporada, los Rangers han cumplido con las expectativas. De hecho, tuvieron marca de 20-7 en agosto y parecían estar a punto de despegarse en la División Oeste.

Y luego llegó septiembre. Fue más o menos para esta época del 2012 que la temporada empezó a írseles de las manos a los Rangers. Se siente lo mismo ahora.

Texas, con todo ese supuesto pitcheo, experiencia y trueno ofensivo, lleva apenas 2-8 en este mes. Después de anotar seis carreras por juego en agosto, llevan sólo 3.4 por encuentro en septiembre. El tercera base dominicano Adrián Beltré batea .205 este mes en 39 turnos, sin jonrones. Kinsler tiene promedio de apenas .217.

¿Pitcheo? ¿Qué pitcheo? Los abridores de Texas llevan 1-8 con efectividad de 5.26 en septiembre. El derecho Matt Garza, adquirido en julio para reforzar la rotación, tiene 0-2 con 6.55 en septiembre. Permitió tres carreras en apenas 4.0 innings el miércoles vs. los Piratas.

La serie de los Rangers contra los Atléticos parece ser la más importante de la campaña. Si no pueden acercarse a Oakland en el Oeste, se encontrarán luchando con cinco equipos más por uno de los comodines de la Americana.

A Texas le espera un calendario bastante fuerte. Después de los tres partidos ante los Atléticos, los Rangers tendrán cuatro choques en la ruta vs. los Rays y tres más en Kansas City. Por otro lado, Oakland jugará sus últimos 13 juegos contra los Angelinos, Mellizos y Marineros.

Ante esta situación, los Rangers se mantienen optimistas.

"Estamos comprometidos de corazón con esto", dijo Washington. "Tenemos que hacer lo necesario para ganar los juegos. Eso es todo. No estoy preocupado".

De su parte, los Atléticos están jugando su mejor béisbol en el momento indicado. Su rotación es tan profunda que su abridor para el Día Inaugural, Brett Anderson, ha sido enviado al bullpen debido al gran desempeño de los otros cinco abridores.

En la caja de bateo, el tercera base Josh Donaldson ha tenido una campaña de ensueño, mientras que Coco Crisp y Brandon Moss también se han destacado.

Y ahora, por fin, el cubano Yoenis Céspedes se ha encendido justo a tiempo.

Ese es el reto que enfrentan los Rangers para la serie vs. Oakland y para el resto de la temporada regular.