BOSTON -- David Ortiz ya había ayudado a cambiar una historia de 86 años. Ahora, modificó el rumbo de un partido y de una Serie de Campeonato.

El dominicano resucitó a los Medias Rojas con un grand slam que significó el empate en la octava entrada, y Jarrod Saltalamacchia puso fin al juego mediante un sencillo productor en la novena, para que Boston venciera el domingo 6-5 a los Tigres de Detroit y empatara a un triunfo por bando la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Los Tigres navegaban tranquilos hacia su segunda victoria seguida en el Fenway Park, luego que el abridor Max Scherzer lanzó sin hit hasta la sexta entrada, con una ventaja de 5-0.

Pero un swing del "Big Papi" trastocó el libreto. Su garrotazo, con dos outs, hizo que el jardinero derecho Torii Hunter se fuera de cabeza por encima de la barda, al bullpen de Boston, en un vano intento por atrapar la pelota, para que la pizarra se pusiera en 5-5.

"Eso es lo que él hace, es un bateador asombroso", consideró Scherzer, quien sólo pudo ver cómo los relevistas dilapidaban la ventaja. "En postemporada, él es increíble, clave. En cualquier momento, puede desaparecer la pelota con un swing".

El sencillo de Saltalamacchia llegó luego de una serie de pifias de los Tigres en la novena entrada. Un tiro errado, un lanzamiento descontrolado y una atrapada que no consiguió Prince Fielder prepararon la escena para el hit que definió el encuentro.

Ahora, los equipos se dirigen a Detroit para disputar el martes el tercer juego. Justin Verlander subirá al montículo por los Tigres, para enfrentar a John Lackey.

Parece que estaba escrito en el destino que Boston ganara en forma dramática el domingo. Horas antes, los Patriots de Nueva Inglaterra se impusieron a Nueva Orleáns en el fútbol americano, con un pase de Tom Brady a cinco segundos del final. Muchos seguidores de los Medias Rojas festejaron esa jugada de los Pats, mientras esperaban el comienzo del juego de béisbol.

Un día después de que Aníbal Sánchez y los relevistas de Detroit se combinaran para una faena de un hit, en el triunfo por 1-0, Scherzer ofreció otra actuación magistral. Abanicó a 13 enemigos y permitió dos imparables en siete innings.

Scherzer abandonó el montículo después de 108 lanzamientos.

"Esto es béisbol de playoffs", dijo el manager de los Tigres, Jim Leyland. "No hay duda de que tenemos un triunfo en la mano y dejamos que el otro se nos escapara, pero han sido dos grandes juegos".

El venezolano Miguel Cabrera y Alex Ávila conectaron sendos jonrones frente a Clay Buchholz, en un racimo de cuatro rayitas de Detroit en el sexto inning.

Boston anotó una carrera en la parte baja de la sexta entrada y llenó la casa ante tres relevistas en la octava, antes de que el cerrador dominicano Joaquín Benoit subiera al montículo para enfrentar a su compatriota Ortiz.

Al primer lanzamiento, Ortiz pegó un lineazo. Hunter corrió e hizo su pirueta ante la barda, pero la esférica terminó en el guante del receptor de los Medias Rojas, que ayudaba con el calentamiento de los relevistas en el bullpen.

Los espectadores esperaron hasta que los masajistas se cercioraran de que Hunter estaba bien, antes de corear "Papi" y pedir que el toletero de los Medias Rojas saliera de la cueva para brindarle una ovación estruendosa.

Fue el primer grand slam en postemporada para Ortiz, astro de los playoffs de 2004, en los que Boston terminó coronándose en la Serie Mundial por primera vez en 86 años.

"Cuando uno considera que está abajo por cuatro carreras, no es muy probable que uno pueda remontar esa desventaja tan tarde en el juego", dijo el manager de los Medias Rojas, John Farrell.

El japonés Koji Uehara resolvió a la perfección el noveno inning para llevarse la victoria. Rick Porcello cargó con el revés.

Por los Tigres, los venezolanos Cabrera de 4-1, con una anotada y una producida, Víctor Martínez de 3-2 con dos anotadas y una impulsada, Omar Infante de 4-1. El dominicano Jhonny Peralta de 4-1.

Por los Medias Rojas, el dominicano Ortiz de 3-1 con una anotada y cuatro remolcadas.