Koji Uehara. (Boston Globe/Getty Images)

BOSTON -- Koji Uehara no era la primera opción de como pitcher tapón esta temporada. Ni la segunda.

El lanzador derecho de 38 años obtuvo el puesto después de que ni Joel Hanrahan ni Andrew Bailey permanecieron como cerradores. Uehara era el relevista intermedio que preparaba la entrada de en la novena entrada, hasta que le encargaron esa tarea a fines de junio. Para octubre fue el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

"Todo lo que puedo decir es que estoy extremada, extremadamente feliz en este momento", dijo Uehara después de que los Medias Rojas vencieron a los Tigres de Detroit por 5-2 en el sexto juego de la serie de campeonato, la noche del sábado, para avanzar a la Serie Mundial.

Uehara lanzó una novena entrada sin permitir anotación en el juego decisivo, con lo cual sumó tres salvamentos y una victoria en los cuatro triunfos logrados por Boston para ganar el título de su liga por tercera ocasión en los últimos 10 años. Después de conseguir 21 salvamentos en 24 oportunidades durante la campaña regular, con un promedio de carreras limpias admitidas de 1.09, en la postemporada tiene cinco rescates en igual número de intentos, y ha recibido una carrera en nueve entradas.

Y esto no se ha terminado aún.

La Serie Mundial inicia el miércoles en Boston, cuando los Medias Rojas jugarán contra los Cardenales de San Luis en una revancha de las series de 1946, 1967 y 2004. Uehara es una de las razones principales de que Boston dispute el Clásico de Otoño, al encabezar un bullpen que permitió a los Tigres sólo una carrera en 21 episodios de relevo.

"Pienso que al llegar a la postemporada había muchos cuestionamientos en torno a nuestros muchachos que tienden el puente a Koji", dijo el manager de los Medias Rojas John Farrell, quien elogió la labor de los relevistas intermedios Junichi Tazawa y Craig Breslow.

Esos relevistas, junto con Brandon Workman, lanzaron cuatro entradas sin anotación después de que Boston tenía una desventaja de 2-1 en la pizarra en el sexto juego.

"Ellos no pudieron haber lanzado más consistentemente, con mayor efectividad", agregó Farrell.

Desde que permitió un cuadrangular del venezolano de los Rays de Tampa Bay, José Lobatón, para que terminara el tercer juego de su serie divisional, Uehara ha permitido sólo cuatro imparables, sin carreras ni bases por bolas, en siete entradas y un tercio. Lanzó de manera perfecta el noveno capítulo en la victoria en el segundo juego sobre los Tigres, registró cuatro outs para salvar el tercer duelo, retiró a cinco bateadores seguidos en el quinto y cerró la serie con otra entrada sin anotación.

Es por ello que saltó a los brazos del receptor Jarrod Saltalamacchia después de ponchar al cubano José Iglesias para asegurar el viaje a la Serie Mundial y se envolvió con una bandera de la Liga Americana, en el escenario montado en el cuadro para la entrega del trofeo.