Esta será solamente la tercera vez en la era del Comodín que los mejores equipos de la L.A. y L.N. se enfrentan en la Serie Mundial.

Los Cardenales de San Luis ganaron 97 juegos esta campaña, tras salir airosos de una batalla divisional que incluyó a otros dos equipos de postemporada. Ellos fueron, de acuerdo a los números tras 162 partidos, el mejor equipo en la Liga Nacional.

Los Medias Rojas de Boston obtuvieron 97 victorias, sobreviviendo una lucha divisional que incluyó a otro equipo de postemporada y dos clubes adicionales con marcas ganadoras. Ellos fueron, de acuerdo a los números tras 162 partidos, el mejor equipo en la Liga Americana.

Ahora, recién coronados en sus respectivas ligas tras una serie de seis encuentros cada uno, se ven las caras en un Clásico de Otoño que cuenta con los dos mejores equipos del béisbol y los más encendidos ahora mismo.

Esta combinación parece escasear cada vez más.

De hecho, en la era del Comodín, que data de 1995, ha habido sólo dos ocasiones en la que equipos con el mejor récord en sus respectivas ligas se miden en octubre -- 1995 (Bravos vs. Indios) y 1999 (Yankees vs. Bravos). En ese sentido, lo que estamos a punto de presenciar a partir del miércoles en el Fenway Park, es como un regreso al pasado, y el hecho de que involucra a dos históricas franquicias con un largo historial en octubre hace todo mucho más interesante.

Muchos catalogarán este enfrentamiento como una "revancha" de la Serie Mundial del 2004, pero eso está lejos de ser legítimo. El dominicano David Ortiz es el último eslabón que queda de aquella banda de "Idiotas" de Boston y el puertorriqueño Yadier Molina, en ese entonces un novato y receptor reserva del ahora manager Mike Matheny, es el último eslabón que queda de aquella escuadra de San Luis campeona de la Liga Nacional.

Incluso si usted desea ligar a estos dos equipos a su más reciente éxito en Serie Mundial, es un eslabón realmente tenue. Ortiz, Dustin Pedroia, Jacoby Ellsbury y Jon Lester son los únicos peloteros que quedan de aquel roster de los Medias Rojas que lo ganó todo en 2007.

Y aunque los Cardenales también lo ganaron todo hace par de octubres, ahora cuentan con 19 jugadores diferentes en su roster de 25 que aquel que armó un increíble regreso en contra de los Rangers, con Molina, David Freese, Matt Holliday, Daniel Descalso, Jon Jay y Lance Lynn siendo los únicos que quedan.

Entonces, ¿Qué nos dice esto? Nos dice que estos dos clubes se reorganizan como pocos.

Recientemente tuvieron que reorganizarse. Los Cardenales arrancaron la temporada regular con bastantes interrogantes en su pitcheo abridor que perdió a Chris Carpenter por lesión (y a Kyle Lohse partió vía agencia libre) y tuvieron al mexicano Jaime García lanzando con un hombro lastimado.

Sí, los Cardenales todavía contaban con un lineup tan sólido que encajaría perfectamente en la Liga Americana, pero la percepción era de que los Rojos lucían como un equipo más pulido con más posibilidades de llegar a octubre (cualquiera que le diga que veía a los Piratas en postemporada le está mintiendo).

¿Y los Medias Rojas? Demasiadas interrogantes como para enlistarlas todas. Enfrentaron la dura tarea de pasar del sótano a la cima de su división, y su método para lograrlo era hacer inversiones relativamente cortas en peloteros veteranos (volvieron a firmar al Big Papi y contrataron a Shane Victorino, Mike Napoli, Ryan Dempster, Jonny Gomes y David Ross ), mientras esperaban un resurgimiento de nombres como Lester, Clay Buchholz y John Lackey.

Una vez más, esta serie no puede estar más pareja.

Buena suerte al escoger un favorito.