José Fernández. (Alan Diaz/AP)

MIAMI - Describir con palabras la increíble temporada de novato que tuvo el lanzador de los Marlins, José Fernández, no le hace justicia a todo lo que el cubano logró en el 2013.

El desempeño de Fernández habló por sí sólo, al igual que sus números. Si tomamos en cuenta el significado histórico, es fácil argumentar que el joven as de los Marlins merece ser nombrado el Novato del Año en la Liga Nacional.

Aunque no se puede negar que son parciales a su propio candidato, los Marlins consideran que Fernández es la opción obvia para el premio.

"Creo que cualquier persona que siguió el béisbol este año y vio a José lanzar cada cinco días, sabe lo especial que es este muchacho", dijo el presidente de operaciones de béisbol del club, Michael Hill. "El es el Novato del Año para mí y espero que los cronistas estén de acuerdo".

El resultado de la votación de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica (BBWAA, por sus siglas en inglés) para el premio al Novato del Año en la Liga Nacional se dará a conocer el lunes. Si las cosas salen como lo anticipan los Marlins, Férnandez se convertirá en el cuarto jugador de la franquicia que recibe dicho honor, hundiéndose a Dontrelle Willis (2003), el dominicano Hanley Ramírez (2006) y Chris Coghlan (2009).

Fernández, junto con su compatriota, el jardinero de los Dodgers, Yasiel Puig, y el abridor de los Cardenales, Shelby Miller, son los finalistas para el galardón.

Comparado con la competencia, Fernández tiene credenciales de sobra. Puig y Miller jugaron por clubs que ganaron sus respectivas divisiones, mientras que Fernández brilló en un equipo que terminó la temporada con marca de 62-100.

No obstante, en las 28 aperturas de Fernández, los Marlins tuvieron foja de 18-10. El derecho, quien terminó la campaña con marca de 12-6, encabezó a los novatos del Viejo Circuito con promedio de carreras limpias de (2.19), ponches (187), y promedio en contra (.182). También promedió 9.75 ponches por cada nueve innings de labor.

Miller registró foja de 15-9 con promedio de carreras limpias y 169 ponches en 173.1 entradas de labor, comparados con los 172.2 innings de Fernández.

Puig registró números increíbles, entre ellos un promedio de bateo de .319, 19 jonrones, 42 remolcadas y slugging de .534. Puig es un corredor veloz, es hábil con el guante y tiene el don de maravillar a los fanáticos con su poder.

Pero Fernández derrotó a los Dodgers ambas veces que se enfrentó a ellos en el 2013. En una de esas aperturas, en Miami, Fernández puso fuera a Puig tres veces, incluyendo un ponche.

Puig es un candidato convincente. Pero no tuvo una campaña de novato para la historia como fue el caso de Fernández.

Personas con conocimiento del béisbol y miembros de los medios argumentan que la primera temporada de Fernández en Grandes Ligas es la mejor por un lanzador desde la campaña de novato de Dwight Gooden en 1984. Esa temporada, Gooden tuvo marca de 7-9 por los Mets con efectividad de 2.60 y encabezó la liga en 276 ponches.

El mismo Gooden no se cansa de elogiar a Fernández.

"Si se mantiene saludable, el cielo es el límite para él", dijo Gooden acerca de Fernández en septiembre. "Tiene muy buen material. Sólo va a mejorar y eso es lo que da miedo".

Eso nos lleva a otro galardón, el Cy Young de la Liga Nacional, para el cual Fernández también es finalista. Pero ese es un tema para otro día.