¿Se acuerdan cómo la forma de jugar de Mike Trout y Bryce Harper en el 2012 cambió nuestro punto de vista acerca de los ligamayoristas sin mucha experiencia?

Después del 2013, ahora vemos a ese dúo como sólo dos de varios peloteros que han debutado en grande en las mayores.

Este año el más destacado de ese grupo fue el abridor cubano de los Marlins, José Fernández, además de su compatriota Yasiel Puig de los Dodgers. Fernández llegó a Grandes Ligas a los 20 años y tuvo una temporada que le valió el premio al Novato del Año en la Liga Nacional.

Fernández hizo 28 aperturas y tuvo marca de 12-6 con efectivida de 2.19, ponchando a 187 bateadores en 172.2 innings. Fue convocado al Juego de Estrellas y terminó tercero en las votaciones para el Premio Cy Young de su liga.

"Las cosas pasan por algo", dijo Fernández. "Tuve la oportunidad de estar aquí y la aproveché. Juego duro. Eso es lo que los fans van a ver de mí. Voy a jugar duro y darle todo lo que tengo".

Puig, quien terminó segundo en las votaciones para Novato del Año, fue una parte brillante de la temporada del 2013. Empezó la campaña en Doble-A Chattanooga y fue subido al equipo grande de Los Angeles en junio. El cubano puso eléctrico al Dodger Stadium con su mezcla de poder, promedio, velocidad y defensa con cañón de brazo. Con la ayuda de Puig, los Dodgers tuvieron un trecho con marca de 42-8.

La juventud y falta de experiencia de Puig lo perjudicó en algunas ocasiones, pero terminó la temporada con promedio de .319 y 19 jonrones en 104 partidos. Tuvo porcentaje de embasarse de .391 y slugging de .534.

De su parte, Michael Wacha estuvo con el equipo grande de San Luis por un tiempo en mayo y junio, antes de volver a liga menor. Pero el derecho de 22 años subió a Grandes Ligas para quedarse en agosto y, en octubre, se vio dominante.

Wacha lanzó juego de un solo hit en su última apertura de la campaña regular y permitió una sola carrera en 7.1 entradas en su presentación durante la Serie Divisional vs. Pittsburgh. En la Serie de Campeonato de la Liga Nacional ante los Dodgers, el joven tuvo marca de 2-0 con 0.00 de efectividad y 13 ponches en 13.2 episodios al ser nombrado JMV de la serie.

"Con tan poca experiencia, eso realmente no importa para él porque sale con tanta confianza y sale a pitchar", dijo el infielder de los Cardenales, Matt Carpenter. "Ha sido divertido verlo".

Así fue con Wil Myers, el jugador principal que pasó de los Reales a los Rays en el cambio por James Shields.

Myers debutó en Grandes Ligas el 18 de junio a los 22 años y bateó .293 con porcentaje de embasarse de .354 y slugging de .478. Conectó 13 cuadrangulares y empujó 53 carreras en un total de 355. Dicha actuación le valió el premio al Novato del Año en la Liga Americana.

"Honestamente, no estoy sorprendido", dijo el manager de Tampa Bay, Joe Maddon. "Si ves lo que hizo Wil en el tiempo que estuvo aquí, las expectativas que se le tenía y cómo llenó esas expectativas, pues fue muy importante".

Pero Fernández, Puig, Wacha y Myers no fueron los únicos jóvenes que brillaron este año.

El cubano José Iglesias, quien terminó segundo en las votaciones para Novato del Año en la Americana, bateó por encima de .300 por los Medias Rojas y los Tigres. Además, enseñó un guante que deleitará a todos durante muchos años.

Otros novatos destacados fueron Zack Wheeler (Mets), Chris Archer (Rays), Shelby Miller (Cardenales), Gerrit Cole (Piratas), el venezolano Martín Pérez (Rangers), Tanner Roark (Nacionales) y Trevor Rosenthal (Cardenales).