Brad Ausmus. (AP)

DETROIT -- Brad Ausmus le ha picado la curiosidad a los fans de los Tigres al hablar de agresividad en las bases, un énfasis en la defensa y maximizar los fundamentos. Pero la mayor filosofía del nuevo manager de Detroit podría sentirse no en el dugout, sino en el clubhouse.

Lo que le permitió al ahora retirado piloto de los felinos, Jim Leyland, triunfar en Detroit no fue sólo su forma de manejar los juegos, sino también su habilidad de motivar y comunicarse con los jugadores que, en muchos casos, eran de dos generaciones después de la de él.

También tenía que ganarse el respeto de sus pupilos sin experiencia como jugador de Grandes Ligas. En más de una ocasión expresó Leyland que si los veteranos creían en el sistema, el resto del equipo les seguiría los pasos.

Cuando los Tigres firmaron al cerrador Joe Nathan en diciembre, trajeron a un jugador al que Ausmus lleva apenas cinco años y medio. Torii Hunter tiene sólo seis años menos que su nuevo dirigente. Ausmus estará manejando a los jugadores, pero en muchos casos estará dirigiendo a sus colegas-lanzadores a los que enfrentó como bateador y bateadores a los que trató de retirar como receptor.

La forma en que Ausmus, de 44 años, haga la transición de cátcher respetado a manager en su primera campaña determinará en gran medida si podrá seguirle los pasos a Mike Matheny y convertirse en dirigente exitoso sin experiencia previa.

"Creo que hay que estar consciente de lo que se requiere para ser manager hoy en día, en vez de hace 20 años", dijo el gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski-precisamente quien contrató a Ausmus como capataz. "Uno de los aspectos más importantes siempre ha sido comunicarse con los jugadores y brindar liderazgo-es aun más así hoy en día".

Durante las Reuniones Invernales del mes pasado, a Dombrowski se le preguntó sobre los éxitos recientes de managers jóvenes y sin mucha experiencia.

"Puede haber una combinación de factores, pero creo que hay una facción en la industria del béisbol que ha llegado a la conclusión de que tal vez la comunicación con los peloteros sea tan importante como la estrategia en sí", contestó el ejecutivo. "Lo larga que es la temporada hace necesarios la comunicación y ambiente limpio en el clubhouse".

Entre los entrenamientos, una campaña regular de 162 juegos y tres postemporadas consecutivas, los Tigres han estado juntos día tras día durante 26 de los últimos 36 meses. Todos están en casa o de vacaciones ahora mismo, pero Ausmus ha ya empezado el proceso de comunicación.

"Hablé con una buena parte del roster, el roster de 25 jugadores, dentro de tres o cuatro días de haber sido nombrado manager", afirmó Ausmus.

Le dio seguimiento a eso con reuniones en persona en California y la Florida. El venezolano Aníbal Sánchez lo vio en las Reuniones Invernales en Lake Buena Vista, Florida, al igual que algunos otros peloteros que viven en la Florida durante la temporada baja.

"Eso es parte de todo", dijo Ausmus. "El béisbol aparte, muchos de estos muchachos no me conocen para nada. Simplemente una comida o hablar con ellos por teléfono-o ambas cosas-hará más fácil la transición a los entrenamientos".

Hunter, quien vive en Texas durante el invierno, se ha comunicado con Ausmus por teléfono y mensajes de texto. Eso uno de los veteranos clave que podría impactar bastante dicha transición.

"Es muy importante para nosotros-los veteranos-llegar y poner el tono", expresó Hunter. "Hay que tener la oportunidad de hablar con Brad Ausmus y saber cuál será su visión para nosotros poder poner el ejemplo como líderes.

"Las leyes que ponga Brad, pues nosotros tenemos que procurar que se cumplan. Eso es lo que uno hace como veterano. Llevo mucho tiempo haciendo eso y respeto la autoridad.

"Creo que Brad Ausmus nos va a llevar por el camino correcto. He confiado en todos los managers con los que he jugado".

De su parte, Ausmus ha dejado en claro que no va a tratar de duplicar la personalidad de Leyland. Cuando se ponga el uniforme por primera vez en los entrenamientos, será su primera experiencia como dirigente a cualquier nivel. Pero no será la primera vez que sea líder de jugadores.

"Si trato de emular a Jim Leyland o ser Jim Leyland, creo que la gente me vería como alguien falso", dijo Ausmus. "Lo más importante es ser yo mismo".

La clave del éxito, por lo menos en parte, será poder comunicarse con los jugadores y ganarse su respeto.

"Lo vamos a respetar", dijo Hunter. "El respeto está ahí. Siempre he dicho, 'Si quieres ir a algún lado, habla con el que ha estado ahí'".