LAKELAND, Florida - Mientras el torpedero cubano José Iglesias se pasó el martes con otro especialista para una evaluación sobre sus fracturas por estrés en las piernas, los Tigres continuaron el proceso de buscar su reemplazo para esta temporada.

En menos de dos semanas, Detroit iniciará la campaña regular contra los Reales en el Comerica Park. A los felinos les urge encontrar una solución para el campo corto.

Bienvenido a la silla del manager, Brad Ausmus.

"Tenemos el tiempo un poco en contra", dijo Ausmus, quien empieza su primer año como capataz de los Tigres. "Ahora estamos en una posición en que tenemos que encontrar a alguien para jugar en el short. Habíamos esperado que José estuviera de regreso".

Mientras Ausmus y su cuerpo de coaches evaluarán a los torpederos que ya tienen en los entrenamientos, el gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, mandará a sus asistentes y a sus scouts a observar al resto de ambas ligas a ver quién podría estar disponible.

No será fácil encontrar una solución vía cambio. Hay un motivo por la falta de canjes durante la primavera. Los equipos generalmente se pasan el invierno preparando sus rosters y la profundidad que ya tienen es precisamente un seguro de vida ante las posibles lesiones. De hecho, Dombrowski ha hecho pocos cambios primaverales en los últimos años.

"Estaremos atentos a lo que esté sucediendo fuera de la organización", dijo Dombrowski. "Pero a esta altura si tuviéramos que solucionar esto de manera interna, estamos contentos con eso. Analizaremos la situación mientras evolucione".

Cuando empezaron los entrenamientos, se creía que Iglesias estaba en salud y que Steve Lombardozzi sería su sustituto. En caso del cubano pasar a la lista de lesionados, las otras opciones a corto plazo eran los venezolanos Hernán Pérez y Eugenio Suárez, además de Danny Worth.

Los últimos tres mencionados siguen siendo candidatos para asumir el puesto, pero esta situación va mucho más allá de lo que la gerencia de Detroit había previsto. Ahora la sustitución no es por días ni semanas, sino meses. Puede ser una responsabilidad demasiado grande para un solo pelotero.

De los tres, Suárez tiene menos experiencia, ya que nunca ha jugado un día por encima de Doble-A. Sin embargo, a nivel defensivo el joven de 22 años es el más talentoso. Es un gran atleta y, cuando su motivación y concentración están en su punto más alto, es capaz de realizar jugadas espectaculares.

Aun antes de la lesión de Iglesias, Suárez quería causar un impacto en los entrenamientos de los Tigres.

"Me siento bien", dijo Suárez este mes. "Me siento cómodo porque ésta es una oportunidad".

Suárez llegó al miércoles bateando de 30-6 con un doble y un triple en la Liga de la Toronja. Pero a la defensa-la clara prioridad de los felinos-mucha gente cree que ya está listo.

"No me preocupo si puede manejarlo defensivamente. Creo que podría", dijo Ausmus al referirse a Suárez. "Mi única preocupación sería, en caso de no irle bien al bate en Grandes Ligas, si eso afectara su defensa".

De su parte Pérez, también de 22 años, es un prospecto de la segunda base pero se ha defendido bien en el campo corto en diferentes niveles de liga menor. Se pasó un mes en Grandes Ligas en sustitución de su compatriota lesionado Omar Infante y luego se coló en el roster para la postemporada como jugador suplente y corredor emergente. Hasta que Detroit cambió a Prince Fielder por el intermedista Ian Kinsler, Pérez era candidato al puesto titular de segunda para el 2014.

"Es un pelotero", dijo Ausmus acerca de Pérez. "Él ve lo que está pasando en el terreno. Tiene buena idea y sabe manejarse al bate".

Worth es un veterano de liga menor que se ha pasado toda su carrera en la organización de los Tigres. A sus 28 años, ésta podría ser su oportunidad por fin.

"Lo hemos visto bien en el pasado", dijo Dombrowski. "Sabe correr un poco y es un jugador inteligente".

Ahora quedan dos semanas para hacer una determinación definitiva.