Derek Jeter (AP)

MINNEAPOLIS -- Derek Jeter fue un campocorto de elite que ganó títulos de Serie Mundial apenas después de que nacieran muchas de las actuales estrellas de Grandes Ligas.

Mientras el capitán de los Yankees de Nueva York se prepara para retirarse al final de la presente campaña, el 14to Juego de Estrellas de Jeter será su último. Su primero como titular en el 2000 resultó especial, al igual que la versión de 2008 en el Yankee Stadium. Así que no puede esperarse que considere el partido de este año como su favorito o como una experiencia que vaya a disfrutar más de lo usual.

"Este es un partido que verdaderamente siempre espero. He valorado el tiempo que he pasado aquí. Es por eso que me resulta difícil decir que trataré de disfrutarlo más", dijo Jeter el lunes en medio de una cantidad predeciblemente numerosa de cámaras y reporteros durante la sesión de entrevistas con los medios de los jugadores de la Liga Americana.

Pese a que los Yankees han estado rondando el promedio de .500, Jeter ha sostenido muchas veces que él sólo se enfoca en la búsqueda de otro campeonato y no en recibir regalos de despedida ni en mirar con nostalgia su excepcional carrera. Ese papel se lo ha dejado a otros.

David Price, lanzador de los Rays de Tampa Bay, dijo que la última aparición de Jeter es lo que más lo ha emocionado respecto al evento de este año.

"Yo sé que el Juego de Estrellas no se centra en un solo jugador ni cierto equipo, pero parece que así es. Este es sobre Derek Jeter. Y los peloteros de la Liga Nacional así lo consideran también", dijo Price.

Para el taponero de los Mellizos de Minnesota Glen Perkins, Jeter ha sido uno de esos jugadores "sobre los que uno puede contar a sus nietos" que llegó a enfrentar.

A la izquierda de Jeter estará el segunda base dominicano Robinson Canó, que salió de los Yanquis en el periodo entre temporadas y firmó con los Marineros de Seattle.

"Me siento realmente feliz de poder formar parte de su último Juego de Estrellas y estar en el mismo equipo. Es sorprendente", dijo Canó. "Es una de las cosas más importantes de mi carrera. El fue uno de esos jugadores que a mi llegada me apoyó dentro y fuera del campo".

Jeter fue, a su vez, ese joven asombrado en 1998 cuando participó en su primer Juego de Estrellas, en Denver.

"Cal estaba ahí y yo tenía miedo de decir algo, porque se trataba de Cal Ripken", recordó Jeter. "A pesar que ya había jugado contra él, a duras penas había tenido oportunidad de platicar con él".