Tony Oliva (der) junto a Bert Blyleven. (Picasa)

MINNEAPOLIS - En la ilustre historia de los Mellizos de Minnesota-nacidos en 1961 como la reencarnación de los viejos Senadores de Washington-hay un rico historial de jugadores destacados.

En la lista de inmortales de Cooperstown están el panameño Rod Carew, Harmon Killibrew, Kirby Puckett y Bert Blyleven. Otros destacados incluyen al venezolano Johan Santana, Joe Mauer, Justin Morneau y Kent Hrbek. Pero bien alto en la lista de lo mejor que ha tenido Minnesota está el cubano Tony Oliva, quien a sus casi 76 años sigue presente y uniformado en el equipo como instructor.

Como miembro privilegiado de la familia de los Mellizos, Oliva dijo presente en el 85 Juego de Estrellas aquí-su tercero en el estado de Minnesota, ya que fue parte del Clásico de 1965 en el Metropolitan Stadium de Bloomington y el de 1985 en el Metrodome de Minneapolis.

"Es un sueño que uno pueda estar aquí todavía con los Minnesota Twins después de 53 años que estoy con la organización y en tres Juegos de Estrellas en la misma ciudad", dijo Oliva. "Para mí es un sueño estar aquí, compartir en el Juego de las Estrellas".

Definitivamente, la carrera de Oliva fue digna del Juego de Estrellas y mucho más. En 15 temporadas de Grandes Ligas, todas con Minnesota, el oriundo de Pinar del Río bateó .304 en 1676 juegos y 6301 turnos al bate, con 220 jonrones, 947 empujadas y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .830.

En 1964 Oliva fue Novato del Año de la Liga Americana y ganó el título de bateo del Joven Circuito en cada una de sus primeras temporadas en las Mayores. En total fue campeón bate en tres ocasiones. Fue convocado al Juego de Estrellas en cada una de sus primeras ocho campañas y terminó segundo en las votaciones para Jugador Más Valioso de la Americana en 1965, año en que ayudó a los Mellizos a alcanzar la Serie Mundial. Su número 6 está retirado en los Mellizos.

"Uno de los mejores recuerdos míos fue en 1965 cuando fuimos a la Serie Mundial, cuando fuimos campeones de la Liga Americana", expresó Oliva, cuyos Mellizos cayeron en siete juegos ante los Dodgers en aquel Clásico de Otoño. "Pero creo que el sueño más grande de uno es cuando llega a las Grandes Ligas, que uno se viste de Grandes Ligas y está en el mismo clubhouse con personas como Camilo Pascual, Zoilo Versalles (ambos compatriotas de Oliva) y Harmon Killebrew…muchos buenos compañeros, muchos buenos peloteros que los veía de lejos".

CONTENTO CON LA NUEVA OLA DE CUBANOS EN GRANDES LIGAS
Aquí con nombres como José Abreu, Yoenis Céspedes, Alexei Ramírez y Yasiel Puig, Cuba ha saltado a las primeras planas en el ambiente de Grandes Ligas. Dicho auge de compatriotas pone contento a Oliva, quien en su época jugó con Pascual y Versalles y en contra de otros luminarios cubanos como Tany Pérez, Luis Tiant y Dagoberto Campaneris, entre otros.

"Eso es muy bonito, es un sueño muy grande ver que muchos cubanos han tenido la oportunidad de venir a jugar aquí en Estados Unidos", expresó Oliva. "Grandes Ligas es el mejor béisbol del mundo, pero uno tiene que empezar en algún lugar y terminar en otro.

"La pelota en Cuba es muy buena, muy agresiva y tiene muy buena calidad. Se está dando cuenta de la clase de pelota que se está jugando en Cuba, que los muchachos han llegado listos de los campeonatos en Cuba para jugar en Grandes Ligas, como lo han hecho José Abreu, Puig y Céspedes. Esos muchachos son un éxito".